Sin embargo, se trató de un halo solar, un fenómeno óptico relacionado con la presencia de cristales de hielo en las capas altas de la atmósfera. El director de Meteorología e Hidrología de Paraguay, Eduardo Mingo, explicó que su aparición estuvo vinculada con nubes cirrostratos que cubrían el territorio.
Este tipo de nubes se encuentra a una altura de entre 6 y 9 kilómetros y contiene partículas de hielo. Cuando la luz del Sol atraviesa esos cristales, se produce el efecto que permite observar el característico círculo luminoso.
Pese al calor registrado en la superficie, por encima de los 5.000 metros las temperaturas son extremadamente bajas. Bajo esas condiciones, las nubes pueden contener microcristales de hielo en lugar de gotas de agua, un elemento fundamental para la formación del halo.
Los cristales tienen principalmente una estructura hexagonal y provocan la refracción de la luz en un ángulo de 22 grados. Como resultado, se genera un círculo alrededor del Sol que puede presentar una tonalidad rojiza en su borde interior y matices azulados hacia el exterior.
La presencia de nubes cirrostratos y las bajas temperaturas en las capas superiores de la atmósfera explican así la aparición del fenómeno que llamó la atención este jueves tanto en Misiones como en territorio paraguayo.
En el ámbito popular, los halos solares suelen vincularse con posibles cambios en las condiciones meteorológicas durante las siguientes 24 a 48 horas. Esa asociación se relaciona con que las nubes cirrostratos pueden anteceder al paso de frentes fríos o tormentas.
Con información del Diario La Tribuna.
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